RESUMEN:
La transducción de señales de los sistemas de dos componentes depende del
reconocimiento exacto entre proteínas cognadas, lo cual se realiza de manera selectiva
por dichos sustratos cognados, mientras que la comunicación cruzada con proteínas no
cognadas es prácticamente nula. Sin embargo, las propiedades esenciales que explican
dicha especificidad no han sido establecidas de manera exhaustiva. Para abordar este
problema, el presente trabajo evalúa la participación de los residuos de la interfase
proteína–proteína en la discriminación. A través del análisis de las secuencias de
aminoácidos de los cuatro sistemas de dos componentes prototípicos codificados en
Actinobacillus pleuropneumoniae, se emplearon alineamientos múltiples de secuencias,
información mutua, datos estructurales y el índice de acoplamiento de la interfase para
evaluar el reconocimiento molecular. Se utilizaron más de dos mil secuencias homólogas
individuales con el fin de incluir la mayor diversidad posible de secuencias pertenecientes
al dominio Bacteria.
Se identificaron cuatro grupos distintos de residuos determinantes de especificidad para
todos los sistemas evaluados, denominados “núcleo de especificidad de la interfase
ortóloga”. La capacidad global de discriminación de los sistemas de dos componentes
depende de la composición de estos grupos, compuestos respectivamente por 4, 2, 5 y 3
pares de residuos en los sistemas CpxAR, NarQP, PhoRB y QseCB. Los pares de
residuos se encuentran espacialmente próximos; la forma y composición de los grupos
son específicas de cada sistema, y sus interfaces de interacción presentan un traslape
mínimo entre sí. De esta manera, se definió la composición de las interfaces de
interacción de la red de sistemas de dos componentes en A. pleuropneumoniae y se
describieron sus elementos discriminatorios.
En conjunto, se propone que el reconocimiento molecular depende de componentes
concretos de la interfase de interacción, y que la especificidad emergente y el
consecuente aislamiento entre componentes cognados y no cognados se derivan de ello.
Esto refleja la capacidad general de estos sistemas para discriminar componentes
altamente similares mediante reconocimiento molecular.
ABSTRACT:
Two-component systems’ signal transduction depends on the exact recognition between
cognate proteins, which is selectively done by cognate substrates and cross-talk to noncognate
proteins is negligible. However, the fine underlying properties explaining specificity
have not been thoroughly established. To solve this, the present work evaluates the
involvement of protein-protein interface residues in discrimination. Through analyses of the
amino acid sequences from the four prototypical two-component systems coded in
Actinobacillus pleuropneumoniae. Multiple sequence alignments, mutual information,
structural data, and the interface coupling index, were used to evaluate molecular
recognition. Over two thousand individual homologue sequences were used, to include the
broadest diversity of sequences belonging to the bacteria domain. Four different clusters of
specificity determining residues were found for all evaluated systems, named Orthologue
interface specificity core. The gross system-wide discrimination capability of two component
systems relies on the composition of these cluster and are composed of 4, 2, 5, and 3
residue pairs, from systems CpxAR, NarQP, PhoRB, and QseCB, respectively. The residue
pairs in these are spatially nearby, the shape and composition of the clusters are
system-specific and its interaction interfaces have minimal overlap among them. The
interaction interface composition of the two-component systems network in A.
pleuropneumoniae was defined and their discriminatory components described. Overall,
here is suggested how molecular recognition relies on concrete components from the
interaction interface, and the emergent specificity and resultant insulation of cognate and
non-cognate components, respectively. Which encompasses the system´s overall
capability to discriminate highly similar components, through molecular recognition.