RESUMEN
Introducción: El choque séptico es una de las principales causas de ingreso y mortalidad
en las unidades de cuidados intensivos (UCI), con una tasa de mortalidad cercana al 40%
a nivel global. Su manejo requiere soporte hemodinámico con vasopresores, siendo la
norepinefrina el fármaco de primera línea y la vasopresina el adyuvante más utilizado. Una
vez alcanzada la estabilización hemodinámica, se inicia la desescalada de vasopresores;
sin embargo, no existe consenso sobre cuál debe retirarse primero, lo que genera
variabilidad en la práctica clínica. Objetivo: Evaluar la incidencia de efectos adversos
clínicamente relevantes asociados con el orden de retiro de norepinefrina o vasopresina,
según la equivalencia de dosis, en pacientes con choque séptico en fase de recuperación.
Métodos: Se realizó un estudio prospectivo, observacional, analítico y comparativo de
cohortes en pacientes con diagnóstico de choque séptico que requirieron doble soporte
vasopresor. Las variables cualitativas se expresaron en frecuencias y porcentajes,
representadas mediante gráficos de barra o pastel; las variables cuantitativas se
describieron con media, mediana y error típico según su distribución, y se presentaron en
tablas. Resultados: La muestra final estuvo conformada por 98 pacientes. La mayoría eran
adultos con alta prevalencia de comorbilidades (diabetes, hipertensión y obesidad) y
necesidad frecuente de ventilación mecánica invasiva. La lesión renal aguda se presentó
en el 63.3% de los casos. El retiro del primer vasopresor fue equitativo entre norepinefrina
y vasopresina. En el 84.7% de los pacientes no se registraron complicaciones, mientras que
en el 15.3% se observaron eventos adversos, siendo las arritmias los más frecuentes
(86.9%). La mayoría de las complicaciones ocurrieron durante las primeras horas tras la
suspensión del fármaco. Conclusiones: La incidencia de complicaciones durante la
desescalada de vasopresores fue baja, predominando las arritmias. No se encontraron
diferencias significativas entre los grupos, aunque hubo tendencia a mayor frecuencia de
arritmias tras el retiro inicial de norepinefrina. Estos hallazgos subrayan la necesidad de una
monitorización estrecha y de individualizar la estrategia de retiro en función de las
características clínicas del paciente.
Palabras clave: choque séptico, vasopresina, noradrenalina, vasopresores.
ABSTRACT
Introduction: Septic shock is one of the leading causes of admission and mortality in
intensive care units (ICUs), with a mortality rate close to 40% worldwide. Its management
requires hemodynamic support with vasopressors, with norepinephrine being the first-line
drug and vasopressin the most commonly used adjuvant. Once hemodynamic stabilization
is achieved, vasopressor de-escalation begins; however, there is no consensus on which
should be discontinued first, which generates variability in clinical practice. Objective: To
evaluate the incidence of clinically relevant adverse effects associated with the order of
withdrawal of norepinephrine or vasopressin, according to dose equivalence, in patients with
septic shock in the recovery phase. Methods: A prospective, observational, analytical, and
comparative cohort study was conducted in patients diagnosed with septic shock who
required dual vasopressor support. Qualitative variables were expressed as frequencies and
percentages, represented by bar or pie charts. Quantitative variables were described as
mean, median, and standard error according to their distribution and presented in tables.
Results: The final sample consisted of 98 patients. Most were adults with a high prevalence
of comorbidities (diabetes, hypertension, and obesity) and frequent need for invasive
mechanical ventilation. Acute kidney injury occurred in 63.3% of cases. Withdrawal of the
first vasopressor was equal between norepinephrine and vasopressin. No complications
were recorded in 84.7% of patients, while adverse events were observed in 15.3%, with
arrhythmias being the most frequent (86.9%). Most complications occurred during the first
hours after drug discontinuation. Conclusions: The incidence of complications during
vasopressor de-escalation was low, with arrhythmias predominating. No significant
differences were found between groups, although there was a trend toward a higher
frequency of arrhythmias after the initial withdrawal of norepinephrine. These findings
underscore the need for close monitoring and individualizing the withdrawal strategy based
on the patient's clinical characteristics.
Keywords: septic shock, vasopressin, norepinephrine, vasopressors.