Resumen:
Esta investigación analiza cómo las juventudes del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) utilizan recursos digitales en sus prácticas de salud mental, en específico de depresión y ansiedad. El estudio se realizó en dos etapas: una exploratoria, que analizó el interés y las publicaciones sobre estos trastornos en plataformas digitales entre personas mexicanas, y otra cuantitativa, basada en encuestas aplicadas a jóvenes de 18 a 29 años del AMG, que permitió comprender sus usos, motivaciones y ciertas formas de apropiación. El trabajo está fundamentado en la Teoría de la Estructuración de Anthony Giddens, el modelo de mediaciones de Guillermo Orozco, los aportes del comportamiento informacional en la Búsqueda de Información sobre Salud de Michela Montesi y la visión sociocultural de la salud mental de Arthur Kleinman y Byron Good. El estudio reveló que las juventudes pueden ser agentes que buscan y adaptan los recursos digitales a sus necesidades. Sin embargo, esto puede significar una oportunidad de apoyo o un riesgo de desinformación ya que, para muchas personas jóvenes, estos recursos representan una primera aproximación debido a barreras económicas, geográficas o culturales que limitan el acceso a servicios profesionales.
Abstract:
This study examines how young people in the Metropolitan Area of Guadalajara (AMG) engage with digital resources in their mental health practices, particularly in relation to depression and anxiety. The research was carried out in two stages: an exploratory phase that mapped online interest and digital content on these disorders among Mexican users in general, and a quantitative phase based on surveys applied to 18- to 29-year-olds in the AMG, which provided insight into their uses, motivations, and emerging forms of appropriation. The study draws on Anthony Giddens’s Structuration Theory, Guillermo Orozco’s mediation model, Michela Montesi’s contributions on health information-seeking behavior, and the sociocultural perspectives of Arthur Kleinman and Byron Good on mental health. Findings suggest that young people are not passive consumers but rather active agents who search for, adapt, and repurpose digital resources to meet their needs. Yet, these practices can represent both opportunities for support and risks of misinformation, as digital resources often serve as a first step when economic, geographic, or cultural barriers restrict access to professional services.